Aristóteles. Analogía del ser.
La noción de ser no debe concebirse como unívoca ni como equivoca, sino como análoga.
Un concepto es unívoco cuando se emplea siempre en el mismo sentido. Por ejemplo, cuando se dice reloj, siempre se emplea en el mismo sentido; es equivoco aquel que se emplea en sentidos totalmente diferentes, así el término vela que puede aplicarse a la vela de un barco o a la bujía de cera y es análogo aquel que se refiere a cosas diversas, pero no totalmente heterogéneas, sino derivadas de una significación original, el término alegre, por ejemplo, se lo aplico a un paisaje, quiere decir que produce alegría; si a un rostro, que expresa alegría, si a un carácter, que es alegre. Son cosas todas diversas pero emparentadas entre sí, análogas. No se dice lo mismo el ser de la sustancia que el del accidente; el de la potencia que el del acto; de Dios, que de las cosas naturales; tampoco se dice de modo totalmente diverso, sino según un principio de analogía.
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